Llevo más de 20 años contactando día sí y día también con emprendedores. He conocido a miles, en más de 20 países, y hay UNA cosa que siempre salta a la vista, da igual la edad, da igual el lugar:
Están agobiados.
Saturados.
Superados por la situación.
Quemados.
En algunos casos ya han perdido la pasión que les llevó a comenzar en la industria en la que están.
¿Te suena?
Pues hay algo peor todavía.
Lo peor es lo que el 99% de esos emprendedores hacen a continuación.
(Y es lo peor que podrían hacer en su situación).
Intentan ganar más dinero.
Es una huida hacia delante.
Se inscriben a programas que les enseñan cómo «captar más clientes»…
Se apuntan a cursos y seminarios para saber cómo cerrar más ventas…
A ver…
¿Desde cuándo «hacer más» es la solución cuando estás agobiado y/o superado por la situación?
«Y tú qué sabrás de esto, Luis…?»
Pues resulta que sé. Y mucho.
Porque todo eso también me ha pasado a mí.
Y no te estoy diciendo un «te comprendo» como el que dicen la mayoría de «gurús» (que en realidad no tienen NI IDEA de lo que es estar en tu piel).
Yo empecé a emprender sin clientes, sin dinero.
Sin idea de lo que hacía.
He pasado por problemas económicos graves. He estado hasta el cuello de deudas. Conozco la sensación.
He organizado eventos a los que sólo asistieron 3 personas.
No tenía dinero para publicidad y no había redes sociales. No era tan fácil «hacer ruido».
Pero ¿sabes qué? Le he dado la vuelta.
¿Cómo? Dejando de hacer malabares con demasiadas pelotas.
Sólo los payasos hacen eso.
EL CAMBIO QUE TU EMPRESA NECESITA
El hacer «más cosas» y aprender más y más, lo único que consigue es que tengas que hacer malabarismos con más pelotas a la vez.
Porque ahora tienes más cosas que pueden fallar en tu negocio.
Si no es por los clientes, te preocuparás por la web.
Si no es por la web, te preocuparás por el SEO.
O por las redes sociales.
O por tu lista de correos.
Y la lista sigue y sigue.
Cada decisión repetitiva que tomas te está robando energía mental para las decisiones que SÍ importan.
Las decisiones estratégicas.
Las que mueven la aguja.
Las que te dan libertad.
Como explica Alex Hormozi en «100M Leads», la diferencia entre estar agobiado y tener libertad no está en trabajar más horas.
Está en tomar menos decisiones repetitivas.
Las 3 decisiones que tienes que dejar de tomar esta semana:
Primera: Deja de decidir qué contenido crear cada día. Crea un calendario de contenido para 30 días. Una sola sesión de planificación. Una sola decisión. 30 días de contenido automatizado.
Segunda: Deja de decidir si un prospecto vale la pena o no. ¡Define tu cliente ideal de una vez! Con quién quieres trabajar, y con quién no. Escríbelo. Y automáticamente rechaza todo lo que no encaje. Sin excepciones.
Tercera: Deja de decidir cómo entregar tu servicio cada vez. Documenta tu proceso paso a paso. Una vez. Para siempre. Tu abuela debería poder seguirlo
Pasa a la acción: Elige UNA de estas tres decisiones. Esta semana. Y documéntala para que nunca más tengas que tomarla de nuevo.
CONSTRUYE TU AUTORIDAD
Aquí viene algo que veo todos los días, y que me parte el alma.
Ser experto no es lo mismo que ser percibido como experto.
Puedes saber muchísimo y aún así seguir siendo invisible para los demás.
Y eso pasa todos los días.
¿Por qué?
Porque nadie se levanta pensando: «Hoy voy a descubrir a alguien increíble que aún no sigo.»
No va a pasar. Y es que…
si tú no te posicionas activamente en la mente de otros, nadie va a hacerlo por ti.
El mundo está lleno de gente buena que no tiene voz.
Y también está lleno de voces que no tienen tanta sustancia, pero que supieron hacer ruido y ocupar espacio. Tu espacio.
Quizás soy lentito, pero el caso es que tardé años en entenderlo.
Cuando empecé, pensaba que con ser bueno en lo que hacía era suficiente.
Error.
No se trata solo de lo que sabes.
Se trata de cómo te presentas.
De qué lugar ocupas en la mente de tu audiencia.
De si, cuando alguien piensa «¿a quién sigo para aprender esto?», tú apareces… o no.
Hay 3 formas de empezar a posicionarte como experto, aunque nadie te conozca todavía:
Primera: Comparte tu visión, no solo tu conocimiento. Todo el mundo comparte tips. Pero pocos comparten perspectiva. Los referentes no solo explican cosas. Te hacen pensar diferente.
Segunda: Sé específico con a quién ayudas. No digas «ayudo a empresas». Di: «Ayudo a diseñadores freelance que facturan entre 50k-100k a posicionarse como la única opción en su mercado.»
Tercera: Habla como si ya fueras el experto (sin fingir). No necesitas inflarte. Pero sí necesitas hablar desde el valor que ya tienes, no desde la duda de si gustará o no.
Pasa a la acción: Define esta semana en una frase específica a quién ayudas y cómo. Úsala en cada presentación que hagas.
LA HABILIDAD QUE TE HACE MEJOR
Y aquí viene algo que sí aprendí, pero por las malas.
Si quieres tener éxito como emprendedor, coach o líder, entonces prepárate para «quedarte en el partido», para «seguir jugando». Como Simon Sinek cuando habla del «juego infinito».
Y es que, spoiler, habrá veces en las que nada parece funcionar.
Quédate en el partido. Sigue jugando.
Habrá veces en las que todos te dicen que no.
Quédate en el partido. Sigue jugando.
Habrá veces en las que parece que cometes un error tras otro, uno tras otro.
Quédate en el partido. Sigue jugando.
Yo pensaba que la clave del éxito era dar siempre lo mejor de mí. Pero entendí las cosas de forma equivocada.
Samuel Beckett también lo decía (más bonito, obviamente):
«Lo intentaste. Fracasaste. Da igual. Inténtalo otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.»
La seguridad, la zona de confort, es la enemiga del éxito.
Deberías sentir orgullo de tus errores.
Aquel evento con 3 personas me enseñó más sobre comunicación que cualquier curso que hubiera podido tomar.
Aquellas deudas me obligaron a ser más creativo, más eficiente, más estratégico.
Aquella falta de dinero para publicidad me hizo aprender marketing de guerrilla, relaciones públicas, networking y construir una audiencia desde cero.
Cada fracaso era información valiosa disfrazada de dolor.
La habilidad que te hace mejor no es evitar el fracaso.
La habilidad que te hace mejor es fracasar rápido, aprender más rápido, y seguir en el partido más tiempo que tu competencia.
Porque al final, los que ganan no son los más inteligentes.
Son los que se quedan.
Pasa a la acción: Identifica algo en lo que has estado evitando fallar. Algo que sabes que deberías probar pero te da miedo. Hazlo esta semana. Y si fracasas, fracasa mejor.
Estos tres cambios no funcionan por separado.
Funcionan juntos.
Cuando automatizas las decisiones que no importan, liberas energía mental para construir autoridad real.
Cuando construyes autoridad, tienes la confianza para fracasar públicamente y aprender rápido.
Cuando fracasas rápido y sigues en el juego, descubres qué decisiones realmente vale la pena automatizar.
Es un círculo que se alimenta a sí mismo.
Y los que lo entienden dominan su mercado.
Los que no, siguen haciendo malabares con demasiadas pelotas.
¿Cuál vas a ser tu?
LA PREGUNTA DE LA SEMANA
¿Cuál es la decisión que más energía mental te está robando cada día? ¿La que tomas una y otra vez sin darte cuenta?
Hagamos encuesta. Quizás nos sorprendan los resultados.
Haz click aquí para enviar tu respuesta (es puramente estadística, y curiosidad. Es anónima.)
¿ME OYES?
Esta semana han salido episodios que conectan perfectamente con todo esto:
El lunes en Libros para Emprendedores analicé «100 Millones de Leads» de Alex Hormozi, donde explica cómo automatizar la generación de prospectos sin tu presencia constante. Perfecto para dejar de tomar decisiones repetitivas.
También el lunes, en Tu Marca Personal, publiqué «De empleado a autoridad: la transformación es posible», con las 4 fases exactas que usan los profesionales que logran independencia total.
El miércoles en Tu Marca Personal profundicé en «Por qué tu competencia te está adelantando (y cómo darle la vuelta)». Spoiler: entienden algo sobre sistemas de autoridad que tú aún no implementas.
Y en re:Invéntate, el miércoles hablé de «Oratoria – Tu nuevo powerskill» y ayer jueves de «Oratoria – 5 situaciones en las que aplicarla», y es que la comunicación es y será la única ventaja competitiva sostenible.
¿Ves cómo todo conecta? No son episodios separados. Es un sistema integrado.
LIBRO QUE ESTOY LEYENDO
Estoy releyendo «Antifrágil» de Nassim Taleb (preparándolo para el podcast), y me recuerda algo brutal sobre los sistemas que funcionan.
Aquello que es antifrágil no solo resiste al caos… sino que se vuelve más fuerte con él.
Eso es exactamente lo que pasa cuando automatizas decisiones correctas, construyes autoridad real, y desarrollas la habilidad de seguir en el juego.
No solo sobrevives al rechazo y al fracaso…
Te vuelves más fuerte.
Cada «no» te da información. Cada error automatizado te da libertad. Cada fracaso público te da autoridad.
Los emprendedores antifrágiles no evitan el caos. Lo usan para crecer exponencialmente.
Fuente: Libros para Emprendedores
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