por Leonardo J. Glikin
La discusiรณn habรญa sido tensa.
Estรกbamos reunidos Omar, Adriana (ambos fundadores de la empresa) y sus hijos, Walter y Justina. El tema en juego era si Justina debรญa formar parte โo noโ del comitรฉ de direcciรณn de la empresa. Nadie dudaba de la capacidad personal de Justina, pero, en su condiciรณn de madre reciente, y dado que estaba desarrollando algunos trabajos en forma independiente como arquitecta, surgรญa la duda respecto de su compromiso real con la empresa.
โ Yo tengo un compromiso total โdijo Justina. รnicamente, no esperen que yo estรฉ todo el dรญa ahรญ, como Walter. Tengo que manejar mis tiempos, porque de lo contrario se me desequilibra la familia โconcluyรณ.
Walter tenรญa la postura de que formar parte del comitรฉ de direcciรณn debรญa implicar, automรกticamente, un compromiso full time con la empresa. Sin embargo, en esa reuniรณn pudo darse cuenta de que no era asรญ; que formar parte del comitรฉ mencionado requerรญa tener la camiseta puesta, pero que habรญa diferentes maneras de demostrarlo, sin necesidad de trabajar a tiempo completo. Finalmente, luego de una larga reuniรณn, Walter brindรณ su apoyo total en cuanto a la participaciรณn de su hermana.
Adriana le acariciรณ un brazo a Justina, como suelen hacer las compaรฑeras en un partido de volleyball, cuando una de ellas gana un punto.
โ ยฟVes? Esto es lo que me molesta โdijo Walter. En definitiva, vos no sos imparcial entre tus hijos. Vos estรกs siempre del lado de ella.
No me entendiste, Walter โdijo Adriana con seriedad. Permitรญ que te lo explique mejor. Pero Walter estaba muy molesto con su madre en ese momento para atender su explicaciรณn. Seguramente, en algรบn punto, รฉl pensaba que la decisiรณn reciente no habรญa sido tan democrรกtica, sino que su madre habรญa operado (con su padre, y con รฉl mismo) para lograr tal resultado.
Omar y Justina observaban la situaciรณn con angustia, dado que sentรญan que se habรญa generado una disputa que demostraba la alta susceptibilidad de Walter, por una parte, pero, fundamentalmente, porque vislumbraban que era un evento que conducรญa hacia un malentendido que era necesario aclarar rรกpidamente.

En tal escenario, me pareciรณ oportuno intervenir para expresar mi opiniรณn: โ Walter, los conozco a todos ustedes desde hace un tiempo ya, y te aseguro que tu madre quiere lo mejor para la empresa y para cada uno de ustedes por igual. Creo que el gesto que hizo reciรฉn no tiene que ver con una batalla entre hermanos, sino con algo que estรก mucho mรกs allรก de esta mesa de reuniones. Creo que, por un momento, tu mamรก se acordรณ de todas las mujeres que no pueden formar parte de ningรบn comitรฉ de direcciรณn, porque no solamente no las escuchan, sino que, incluso, son vรญctimas de violencia o discriminaciรณn. Y, me parece, ella sintiรณ que este espacio que estรกn generando ustedes conjuntamente en esta empresa familiar es un granito de arena hacia una igualdad efectiva entre hombres y mujeres โ reflexionรฉ.
Adriana asintiรณ y, aclarando su voz, agregรณ: โ No me habรญa puesto a pensarlo, me saliรณ espontรกneamente, pero ahora que lo dijiste, creo que, efectivamente, me sensibilizan mucho las discriminaciones que todavรญa hoy padecen tantas mujeres. Y quiero decir algo mรกs: en algรบn punto, yo tambiรฉn me siento aรบn discriminada, aunque aprendรญ a resignarme. Habrรกs visto que, cuando Omar habla de la empresa, siempre lo hace en primera persona del singular: โSe me ocurriรณ queโฆโ, โHiceโฆโ, โDecidรญ queโฆโ. Pero esta empresa fue creada por los dos en conjunto. Mรกs aun, para ser fiel a la historia, la primera idea la tuve yo, cuando lo empujรฉ a Omar a que dejara su trabajo en relaciรณn de dependencia โfinalizรณ Adriana.
Omar, quien habรญa estado callado hasta ese momento, pidiรณ entonces la palabra: โ Es cierto lo que dice mamรก. Efectivamente, la primera idea que llevรณ a esta empresa, fue de ella. Y si yo uso la primera persona y digo todo el tiempo โYoโ, es porque ella nunca antes me lo habรญa seรฑalado. Pero tiene toda la razรณn, es un claro โNosotrosโ; les pido a cada uno de ustedes que la prรณxima vez que me exprese mal, por favor, me lo seรฑalen. Es una mala costumbre que debo superar.

Casi de forma inmediata, toda esta familia empresaria fue capaz de reinterpretar determinados gestos y palabras. Asรญ, por un lado, pudieron resignificar que el gesto de Adriana hacia su hija no suponรญa romper la igualdad de amor de ella hacia Walter y Justina, sino que se entroncaba mรกs bien en una batalla cultural, que, en muchos casos, no forma parte de la cosmovisiรณn de los hombres. No es necesario ser machista para tener una sensibilidad y un registro diferente frente al sufrimiento de las mujeres sometidas a violencia domรฉstica, o a condiciones de discriminaciรณn. Simplemente, por razones culturales, esas situaciones aberrantes llegan menos al radar de percepciรณn de los hombres. Por otro lado, ese diรกlogo desnudรณ una โmala costumbreโ de Omar. Una manera equivocada de presentarse que, por diferentes motivos, no fue manifestada durante treinta aรฑos, pero que, objetivamente, no reflejaba la verdadera percepciรณn de la realidad (en cuanto a la formaciรณn conjunta de la empresa) por parte de Omar. Tambiรฉn, en este punto, debemos aรฑadir que tal error podรญa ser inocente y deberse, mรกs que nada, al deseo de mostrar su propio compromiso con la empresa. La posibilidad de escucharse respetuosa y activamente les permitiรณ a los integrantes de esta familia empresaria entenderse mรกs profundamente.
En definitiva, conocerse mรกs y mejor.
Extraรญdo de โIguales y Diferentes, los espacios de la mujer en la empresa de familiaโ, Aretea Ediciones, 2015.
Fuente: https://www.temas-caps.com.ar/el-papel-de-las-madres-en-la-empresa-de-familia/