La mejora organizativa de una empresa no es una tarea sencilla ni debe dejarse al azar. Implica una revisión profunda de la estructura, los procesos y los roles que conforman la organización. En este artículo, te guiaremos paso a paso por el orden lógico y funcional para abordar un proyecto de mejora organizativa, desde la visión general hasta el más mínimo detalle operativo. Este enfoque, utilizado en proyectos de transformación empresarial, garantiza coherencia, eficiencia y alineación estratégica.
1. El organigrama: el punto de partida
Antes de optimizar procesos o introducir herramientas, es imprescindible tener claro quién es quién dentro de la organización. El organigrama define la jerarquía, los niveles de mando y la relación entre departamentos. Ayuda a identificar duplicidades, cuellos de botella o carencias de coordinación.
Consejo: actualiza el organigrama al menos una vez al año y asegúrate de que esté alineado con la realidad operativa.
2. Job Descriptions: claridad en los roles
Las descripciones de puesto (Job Descriptions) detallan funciones, responsabilidades, competencias y objetivos de cada posición. Son esenciales para evitar solapamientos de tareas, establecer criterios de evaluación y facilitar la selección y formación del personal.
Elementos clave:
- Título del puesto
- Dependencia jerárquica
- Responsabilidades principales
- Competencias requeridas
- Indicadores de rendimiento
3. Mapa de procesos: visión global de la operativa
El mapa de procesos representa gráficamente las actividades clave de la empresa. Se clasifican en:
- Procesos estratégicos
- Procesos operativos
- Procesos de soporte
Este mapa permite visualizar cómo fluye la información y los recursos, identificar procesos críticos y detectar posibles mejoras.
4. Definición de procesos: la herramienta olvidada
Aquí es donde se empieza a profundizar. La definición del proceso describe:
- Entradas (inputs)
- Salidas (outputs)
- Recursos necesarios
- Quién lo realiza (roles y departamentos)
- Cómo se controla (indicadores y medidas de control)
- Procedimientos e instrucciones vinculadas
- Procesos relacionados
Esta herramienta es clave para documentar el “qué” y el “por qué” de cada actividad antes de pasar al “cómo” detallado.
5. Procedimientos: el detalle del cómo
Los procedimientos explican paso a paso cómo se ejecuta una tarea o proceso. Son fundamentales para garantizar la estandarización, reducir errores y facilitar la formación de nuevos empleados. Deben estar alineados con la definición del proceso y referenciar las instrucciones técnicas necesarias.
Consejo: utiliza diagramas y ejemplos para mejorar la comprensión.
6. Diagramas de flujo: representación visual
Un diagrama de flujo complementa el procedimiento al mostrar gráficamente la secuencia de actividades, decisiones y actores implicados. Es una herramienta muy eficaz para comunicar procesos complejos de forma clara.
7. Instrucciones técnicas: la acción precisa
Las instrucciones técnicas indican de forma específica cómo realizar una tarea concreta, como el uso de una máquina o la aplicación de un producto. Son esenciales en entornos industriales o con alta especialización.
Deben ser claras, concisas y estar disponibles en el lugar donde se ejecuta la tarea.
Conclusión
Abordar la mejora organizativa siguiendo un orden lógico permite que cada elemento se construya sobre una base sólida. Empezar por el organigrama y terminar en las instrucciones técnicas garantiza que la estrategia se traduzca en acción diaria. En Pro Optim creemos que documentar bien es gestionar mejor. Y tú, ¿por dónde vas a empezar?