Modo Oscuro Modo Claro

No es culpa de tu madre

por José María Garrido

¿Lugares de trabajo «tóxicos»?

Si todas las personas que se levantan por la mañana y empiezan a quejarse hasta que se acuestan de que tienen un “lugar de trabajo tóxico” dedicaran una cuarta parte de ese tiempo a preguntarse “¿Cómo puedo rendir mejor? ¿Cómo puedo contribuir más?”, encontrarían muchísima menos “toxicidad” en su entorno laboral.

¿Parezco enfadado? ¡Lo siento!

Volví a Marcilla como cada mes de agosto, y estuve sentado mirando al horizonte pensando que crecí en ese pueblo, todavía en tiempos de Franco, donde la palabra del maestro era ley (tanto para alumnos como para padres), el sistema de corrección escolar se movía entre la regla, el pellizco o el tirón de patillas, y teníamos que lidiar con los “abusones” que te echaban del patio de juegos, los arrogantes entrevistadores de admisión a la universidad y la presión de un trabajo donde se esperaba máximo esfuerzo y “sin calendario u horario” hasta conseguir los objetivos.

¡Qué «sufrimiento», ¿no?!

Desde luego, muchas de esas cosas no eran justas ni convenientes, pero nos las arreglábamos para sortear las dificultades cuando era necesario. Creí que merecía un puesto más relevante en el primer laboratorio en el que estuve, pero luego me di cuenta de que, en realidad, no había hecho nada para merecerlo. Este ”descubrimiento” dio sus frutos en mi siguiente trabajo, ya en Vega Mayor, donde pasé de “dirigirme a mí mismo” a ser directivo en una empresa de 1.500 personas y 6 plantas de fabricación.

Incluso cuando me encontraba con personas duras o injustas, no intentaba crear una “demanda colectiva” o articular una “resistencia clandestina”. Encontré la manera de triunfar, con ellas o a pesar de ellas. Simplemente intenté desarrollar y aplicar mis habilidades, no construir un caso político-mediático, como en ocasiones pretenden algunos posts en Linkedin, y no digamos en redes sociales más oscuras en donde todo el mundo se dedica a poner a caldo a sus empresas.

No estoy diciendo de manera simplista que no existan desafíos organizacionales difíciles, ni que la solución sea simplemente entonar nuestra «canción de lucha personal» cada mañana. Tú, que me sigues, sabes que defiendo la necesidad de un cambio profundo en la cultura de las empresas, y que si “no encuentras gente buena” quizás sea porque “la gente buena no quiere trabajar contigo”.

Pero sí que digo que tenemos más control del que solemos creer, que el éxito implica valentía, compromiso y esfuerzo, y que un “lugar de trabajo tóxico” suele ser el resultado de la alquimia entre un liderazgo deficiente, por supuesto… junto a mucha gente que se lamenta de su supuesto destino en lugar de hacer algo al respecto.

Vamos a dejar de quejarnos tanto y vamos a empezar a asumir también nuestra responsabilidad personal.

Ahora son las 8 de la mañana y me voy a dar un paseo por el río.

“La culpa, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos.” —Cassius, en Julio César de Shakespeare.

“Llega un momento en la vida en el que tienes que dejar de culpar a los demás por cómo te sientes o por las desgracias de tu vida. No puedes vivir obsesionado con lo que podría haber sido.” Hugh Jackman.

“Culpar a tu madre es solo una forma negativa de seguir aferrándote a ella.” Nancy Friday.

Fuente: https://www.garridofreshmentoring.com/no-es-culpa-de-tu-madre

Agregar Comentario Agregar Comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Post Anterior

5 verdades empresariales que me hubiera gustado que me dijeran antes de crear una startup.