por Alejandro Delobelle
Por qué para mí esa frase de Jack no es motivacional, sino estratégica.
Lo que dicen los datos
McKinsey advierte que 70 % de los esfuerzos de transformación fracasan —no por falta de ideas, sino por demora, resistencia, falta de alineación interna, liderazgo expresivo pero poco involucrado, o desmotivación para que los que están en la “línea de acción” participen de verdad. McKinsey & Company+2McKinsey & Company+2
Por ésto me resonó…
Se entendió: Welch decía que no alcanza con reaccionar al cambio externo: lo que marca la diferencia es cuán rápido y profundo cambiás vos por dentro.
O sea que la diferencia estaría en la velocidad de tu toma de decisiones.
De A a B. De O a 1. De blanco a negro. Se sí a no. De esperemos a hagamos. De mañana a hoy. De otros a yo. De…
En otras palabras, tiene que ver con tu velocidad para reescribir tus creencias, sobre algo o alguien.
Pero yo le agregaría que esa ‘velocidad’ siempre acelerará a la velocidad del SENTIDO.
Y si hay algo que atenta contra el sentido es…
quedarse paralizado procrastinando lo que debería ser hecho ya;
seguir defendiendo lo que “siempre funcionó – y nos trajo hasta acá”;
utilizar ese mismo puñado de skills ya obsoletas, sea al brindar feedback o al crear experiencias de servicio;
privilegiar silencios, cuando es el momento de hacer oír las voces del equipo.
Entonces, va un mensaje para ese líder comercial que quiere hacer más que administrar:
Tu rol ahora exige dos cosas:
Impulsar evolución, no administrar la inercia. No alcanza con que manejes los números, sino que tenés que cambiar la forma en que se trabaja, se conversa, se piensa en el equipo.
Preguntarte si tu equipo está preparado para…
Calificar oportunidades reales, en vez de “cazar cualquier lead” – Y para eso hay estrategias.
Mantener conversaciones donde haya silencios, objeciones, incomodidad: esas son las conversaciones que revelan lo que realmente preocupa al cliente – Y para eso hay método.
Aplicar tu conocimiento situacionalmente, con inteligencia emocional: para apoyar al cliente, para desafiarlo, para mostrar no solo producto o precio, sino valor real y conectado con los resultados que busca – Y para eso hay técnicas.
El riesgo es claro: quien postergue el cambio interno o quien permita que su equipo siga vendiendo como si nada hubiese cambiado, terminará perdiendo relevancia, mercado o margen.
Porque el cliente ya no espera que le muestres folletos, followers o reels, a menos que comprenda por qué lo haces.
Ya no necesita verte para comprarte, a menos que tu presencia le de confianza.
Y ya no se conforma con que le digas lo que quiere escuchar (para eso está la IA….:), a menos que tus palabras conecten e impacten desde un lugar honesto.
¿Vamos por esos cambios?